¿Cómo pagar un viaje con Bitcoins cuando no se admiten Bitcoins?


Mi abuela suele decir:

Dicen que el viajar ilustra, yo me río y callo, porque el que nace burro nunca llegará a caballo.

Si te pones a pensar tiene mucha razón, pero... aunque seamos burros... ¿a quién no le gusta viajar?

Y cuando me refiero a viajar, me refiero a viajar bien lejos, con otras culturas, otros climas, otra gastronomía y otra forma de ver las cosas. Nada de irnos a Benidorm, por muy maravilloso y patrio que sea.

¿A quién no le gusta viajar?

¿A donde viajar?


- Abuela... ¿A donde te gustaría viajar? - le pregunté.
- ¿Y me lo preguntas a mi? Si nunca he salido de esta ciudad.

Tenía toda la razón. Desde que emigró del pueblo a la ciudad no había vuelto a salir del término municipal, y es que la gente mayor estaba hecha de una pasta especial.

Pero la gente que no tiene tantos años a sus espaldas, quiere salir, ver mundo, viajar, y hablar con gente extraña, como los alemanes, los rusos o los de Pucela (broma para el que lo haya entendido)...

Un viaje largo solo se hace una vez en la vida.

- Pero... Abuela ¿A donde irías si tuvieses que hacer un viaje largo?

Mi abuela no había salido de la provincia en toda su vida. Del pueblo a la ciudad y poco más, pero ella tenía algo que la hacía especial. Le encantaba ver documentales, y si esos documentales eran de viajes mucho mejor.

Así pues, fue relatándome alguno de los destinos que a su entender podrían ser atractivos.

El primer país que le vino a la cabeza fue Japón.

¿A quién no le gustaría visitar aquellas tierras lejanas donde los Mongoles intentaron arribar en varias ocasiones en ambas una gran tempestad les derrotó? ¿A quién no le gustaría visitar el imperio donde la más alta tecnología convive de forma pacífica con la tradición mas amable?

- Me gusta le idea Abuela. - le dije - y además, recuerda que estudie japones. Mucho mejor ¿no?

Otros destinos que le vinieron a la cabeza fueron Bali-Indonesia, Vietnam, Tailandia y Myanmar (Birmania).

- Pero hay un problema... - dijo mi abuela - por muy maravillosos que sean estos sitios, el calor hará de tu estancia en alguno esos países lejanos un infierno en la tierra.

- China (que está al ladito) me atrae en gran medida - volvió a enumerar - , y dado que está muy cerca de Japón y es el motor y la fábrica del mundo, no estaría mal visitarla, pero creo que es demasiado grande para dedicarle unos pocos días.

Pensando, pensando lanzó su mirada un poco más al oeste, donde la India, Sri Lanka y las Maldivas confluyen.

Estos tres destinos tienen mucha relación entre sí - me explicó - y nos es para menos. Los tres fueron colonias del Reino Unido y parte del Imperio Británico, pero... por la misma razón que desestimé los países del sureste asiático, desestimo estos tres para tí. Sé que no te gusta el calor. Otra vez será.

Alzando un poco la mirada, su pensamiento se centró en Uzbekistan.

- Antigua República Soviética, desde que se independizó del ogro bolchevique - dijo mi abuela recordando los viejos tiempos -  ha lanzado una mirada decidida a la modernidad y al turismo, y sobre todo, a recuperar la antigua ruta de la seda, abierta en su día por Gengis Khan y mantenida por uno de los grandes gobernantes de antaño, aunque discutible, llamado Tamerlan, pero como te quiero y eres mi nieto, creo que este no es un destino muy recomendable hoy día por culpa de unos señores con turbantes y barbas desaliñadas que opinan que somos cruzados. Mejor dejar que las cosas se enfríen por un tiempo.
- Creo que mi destino ideal está al otro lado del mundo - le dije con una sonrisa en la boca.
- En América veo tres destinos ideales. El primero de ellos es Argentina. Lugar ideal por varios motivos. Está lejos, muy lejos. Hablan nuestro idioma y... está lejos... ya lo había dicho ¿no? Bueno a parte de estas razones hay muchas otras, y es que Argentina tiene gran cantidad de motivos para viajar y disfrutar al otro lado del charco.
- El otro destino, como no podía ser de otra forma, es Perú. - dijo mi abuela - Hay mucha gente que me ha dicho que tiene poco que aportar, pero el hecho de que una de las grandes civilizaciones y culturas que hayan existido en el poco tiempo que los humanos habitamos la tierra, viviesen en aquellas montañas... solo por eso... es merecedor de una larga visita. Por eso y por otros motivos más. Seguro.
- Y por último... y no por ello menos importante. - sonrió dulcemente - como destino ideal para ti tengo en mente un pequeño país de Centro-América llamado Costa Rica. Puede que, de entre todos los demás destinos que te he dicho, Costa Rica sea uno de los destinos menos atractivo históricamente hablando, pero, y a pesar del calor que debe hacer por aquellos lares, viajar a Costa Rica sería mi principal elección por la gran riqueza natural de flora y fauna que alberga. ¿Te gusta la idea?
- ¡Me encanta! - respondí eufórico.

¿Cómo pagar mi viaje con Bitcoins?


Ya tengo seleccionado mi destino. Mi viaje a Costa Rica, pero no por ello malo, que mi abuela tan amablemente ha hubicado para mí.

Ahora toca pagar el viaje (resulta que los viajes no suelen ofrecerlos gratuitamente).

Pero como soy un friki de cuidado... ¿Por qué no pagar el viaje con Bitcoins?

Hay alguna plataforma de viajes en internet que permite el pago con Bitcoins, pero no organizan viajes de largas distancias como a mi me gustan.

Así pues, y dado que algunas agencias de viajes como Grand Voyage no usan Bitcoin, pero si Paypal (una gran ventaja), eso me permitirá pagar mi viaje sin renunciar a hacerlo de forma indirecta con la criptomoneda.

La idea es cambiar Bitcoins en moneda fiduciaria que pasará directamente a PayPal o por PayPal.

Investigue y encontré varias opciones:

  • Wirex: Te permite gestionar tus criptomonedas, entre las que se encuentra Bitcoin. Lo bueno que tiene esta herramienta en forma de monedero Bitcoin, es que puedes crear una Tarjeta de Débito Virtual que puedes cargar con el dinero fiduciario resultante del cambio de tus criptomonedas. De esta forma podrás añadirla a tu cuenta PayPal para luego para el viaje con ella.
  • BitPanda (Austria): Anteriormente llamada Coinnimal (me gusta más el nombre actual) tiene la opción de venta de criptomonedas. El dinero fiduciario aparecerá en tu cuenta de PayPal en un plazo de 12 horas, menos las comisiones de las plataformas.
  • Cryptonit (Reino Unido): Tiene una comisión del 2% si lo que quieres es pasar tus Bitcoins a tu cuenta de PayPal, siendo el monto mínimo de 10€ o 10$ y el máximo de 2500€ o 2500$ (no entiendo por que la paredidad del dólar-euro en esta herramienta). 
  • ExchangeMayCoins (Dinamarca): Esta es una herramienta que no necesita de registro y por tanto mantiene el anonimato en gran medida. La cantidad máxima de dinero que puedes enviar a tu cuenta de PayPal es de 1000$.

Ahora solo queda ¡VIAJAR!