Isla de Jersey; 290 empresas por kilómetro cuadrado


La Isla de Jersey es una pequeña isla cercana a la costa de Normandia, bajo el amparo de Gran Bretaña, pero con el Francés como el idioma vehicular de la población autóctona.

¿Qué estatus tiene esta pequeña isla en el contexto mundial y financiero?

Pues resulta que es un paraíso fiscal con a penas 116 km2 y una población que no llega a los 100.000 habitantes.

Algunas personas han dicho que Jersey es el mayor paraíso fiscal del mundo, pero eso ha tenido un impacto impresionante en la vida normal de una población muy coexionada y aislada.

Estatus político de Jersey


La isla de Jersey no pertenece ni a Gran Bretaña ni a Francia. Tampoco es un país independiente, ya que es una dependencia directa de la corona británica desde que Normandía e Inglaterra fusionaron sus monarquías.

A pesar de todo ello, Gran Bretaña se ocupa de las relaciones exteriores y de la defensa, al igual que ocurre con la Isla de Man (un país en forma de isla con un estatus muy parecido a Jersey).


Al ser una dependencia de la corona británica, tan solo responden ante el rey de Gran Bretaña. El jefe del estado es elegido por su monarca, y el ministro principal y el administrador son elegidos por la población.

Su producto interior bruto (PIB) es de 57.000 dólares, solo superado por Luxemburgo y Bermudas.

Paraíso Fiscal


Aunque el turismo es uno de los pilares económicos de Jersey, los servicios financieros son la punta de lanza de su economía.

Hace ya más de 10 años que los responsables de la isla acordaron bajar del 20% al cero, los impuestos que tenían que pagar la empresas afincadas en la isla. Dicha bajado de impuestos hizo que miles de empresarios pusieran sus ojos en aquel enclave perdido de la mano, con planes poco legítimos.

Jersey, al no formar parte del Gran Bretaña, tampoco forma parte de la Unión Europea y por tanto, las normas fiscales, como el IVA, no se aplican en dicho territorio.

Hoy día hay cerca de 290 empresas por kilómetro cuadrado. Cerca de 35.000 empresas están inscritas en su territorio y la riqueza se "reparte" a razón de 15,400 millones de dólares por kilómetro cuadrado.

La ingeniería fiscal y la evasión de impuestos ha puesto a esta pequeña isla de Normandía como uno de los puntos financieros más demandados a nivel mundial.

Consecuencias


Las consecuencias para la población autóctona no se han dejado esperar.

Más de la mitad de su habitantes han dejado la isla y cerca de el 45% de los que quedan mal viven con dificultades para llegar a fin de mes.

Fuentes: Tiempo de Hoy, Wikipedia,