5 apuestas absurdas que asombraron al mundo


Siempre que se habla de apuestas se nos vienen a la cabeza cualquier tipo de deporte, no en vano, es el principal motivo de apostar en el mundo de hoy día.

En este blog te he hablado en muchas ocasiones sobre las apuestas gratuitas que puedes hacer gracias a Playfulbet y Betrocket, y como no podía ser de otra forma, las únicas opciones para apostar son una serie de deportes mayoritarios y nada más.

Como el ser humano está bien loco, no solo apuesta a que su equipo favorito ganará tal o cual partido, sino que se plantea retos absurdos en los que apostar sus ahorros.

Aquí te dejo una lista de 5 apuestas absurdas que te asombrarán si o si.

La vuelta al mundo de Harry Bensley


Con este título seguro que te viene a la cabeza la apuesta que hacían en "la vuelta al mundo en 80 días" y las peripecias que corrían sus protagonistas en cada uno de los países que cruzaban.

Puede que tenga alguna similitud, pero nada mas lejos de la realidad.

En 1907 Harry Bensley se apostó con John Pierpont Morgan y Hugh Cecil Lowther (dos millonarios) a que daba la vuelta al mundo, pero de una forma muy peculiar.

No había tiempo para acabar al vuelta al mundo, pero las condiciones del viaje lo hacía una tarea hercúlea y muy complicado.

  • Debía recorrer 169 ciudades de Gran Bretaña y recoger la firma de un ciudadano local en cada una de ellas. A partir de aquí comenzaría el verdadero viaje.
  • No podría revelar nunca su identidad. En la cabeza tenía que llevar el casco de una armadura que no podría quitarse bajo ningún concepto.
  • Debía empujar un carrito de bebé durante el viaje.
  • El equipaje era muy sencillo. Solo podía llevar un juego de calzoncillos.
  • Bensley debía casarse durante el viaje, y no debía revelarle nunca su identidad ni su rostro. Recuerda que no podía quitarse el casco.
  • Solo podría financiarse con 1 libra y una cantidad indeterminada de postales sobre su persona y apuesta que tenía que vender en el camino.
  • Le acompañaría una persona para comprobar que el viaje se hacía de acuerdo a las normas del mismo.

El viaje comenzó el 1 de enero de 1908 en Trafalgar Square.

Durante 6 años estuvo dando vueltas por el mundo con un casco en la cabeza y un carrito de bebé lleno de postales de su persona para financiarse.

Recibió 200 propuestas de matrimonio pero las rechazó todas.

Después de tantos años, tuvo que abandonar su viaje, y no por que hubiese perdido las ganas de ganar la apuesta, sino por que había comenzado la Primera Guerra Mundial.

Solo le quedaban 7 países en el momento de su abandono.

¿Te animas a hacer una vuelta al mundo de esta manera?

Escribir un libro en 6 Horas


La apuesta real era la de escribir un libro en 3 días pero el protagonistas de la misma se lo curró tanto que lo logró hacer en 6 horas.

Alejandro Dumas consiguió escribir el primer tomo de su novela El caballero de la casa Roja en tan solo 6 horas, pero hizo algo de trampa.

Dumas tenía ayudantes que escribían gran parte de las ideas que el mismo plasmaba en libretas y cuadernos.

Se podría decir que era como una cadena de fabricación, pero en lugar de construir coches, lo que hacían era escribir libros.

Hay que recordar que Alejandro Dumas no ganaba con los derechos de autor de sus obras, sino por la cantidad de palabras que escribiera en cada una de ellas.

A mas palabras mas dinero.

El hombre pisará la luna antes de 1970


Vale, esta puede parecer una chorrada de apuesta, teniendo en cuenta que sabemos el resultado final, pero en 1960 se consideraba de lo mas absurdo y totalmente irrealizable.

El apostante en cuestión era David Threlfall.

No era una persona de apuestas. No le gustaban los caballos, los deportes y mucho menos jugar el fútbol, pero al ser un amante de la ciencia ficción se le ocurrió una apuesta que le pareció perfecta.

Escribió a William Hill para informarle de que estaba dispuesto a apostar 10 libras a que el hombre llegaba a la Luna antes del 1 de enero de 1970.

La casa de apuestas se lo pensó mucho, pero al final aceptó el desafío y le ofreció unas ganancias de 1000 a 1. O sea que se llevaría 1000 libras por cada libra que hubiese apostado.

La noticia de tal apuesta apareció en todos los medios de comunicación haciendo que la casa da apuestas recibiese miles de propuestas similares. Tales propuestas hicieron que las ganancias de la apuesta descendiese enormemente.

Como su boleto de apuestas valía 1000 a 1, muchos apostantes se pusieron en contacto con el para intentar comprárselo, a lo que el siempre se negó.

Cuando Neil Amstrong pisó la Luna su sueño y la apuesta se cumplieron.

Tenía 26 años y había ganado 10000 libras.

Con ese dinero se compró un coche Jaguar Tipo E, con el que murió en un accidente.

Se podría decir que gracias Neil Amstrong, David Murió.

¿Una victoria segura?


Horatio Bottomley fue un diputado inglés de la cámara de los comunes, muy particular.

Nacido en el Londres de 1860 y criado en un orfanato, se educó como abogado y más tarde mantuvo una gran inclinación hacia el mercado de valores.

Fundó el Finalcial Times, hoy día uno de los periódicos financiero mas importante del mundo, pero Horatio tenía otros planes en mente cuando lo creó. Lo usaba principalmente para dar noticias falsas de ciertos valores, para inflar o desinflar el valor de los mismos. Era listo el hombre ¿no?

Pero esto no es lo que venía a decirte.

Horatio se metió en muchos negocios, muchos de ellos le proporcionarion grandes sumas de dinero y otros fueron un verdadero fiasco.

Se enriqueció con la Primera guerra mundial y perteneció al partido Laborista, pero si hablo de apuestas, la apuesta de Bottomley en los caballos se lleva palma.

Al protagonista de esta historia se le ocurrió la gran idea de comprar los 6 caballos que iban a correr en una carrera. Habló con los Jockeys para que acabasen en un orden concreto, y apostó a ese orden una gran cantidad de dinero.

El problema vino en que Londres es una ciudad donde la niebla aparece y desaparece como por arte de magia, y eso es lo que pasó el día de la carrera. Hubo tanta niebla que no pudo dictaminarse el ganador y la carrera se declaró nula. 

Perdió todo el dinero apostado.

La apuesta de 1.000.000 a 1


Esta apuesta puede ser la mas importante que el mundo haya conocido y también la mas estúpida ya que no tendría beneficiario en el caso de acertarla.

Matthew Dumbrell tuvo un día clarividencia en el que creyó que le mundo se acabaría en el año 2000.

¿Como podría sacar beneficio de tal información privilegiada?

Ni corto ni parezoso se fue a una casa de apuestas y apostó a que el mundo acabaría el primer día del año 2000. 

Se olvidó razonar que esa apuesta nunca podría cobrarla aunque acertase.

El mundo es absurdo.

Fuentes: La piedra de Sísifo, Lepcouk,